Publicado: 20 de Febrero de 2019

Cuando nos encontramos ante una mujer embarazada no podemos pensar sólo en tratarla a nivel físico. Esto no tiene sentido, pues la mujer embarazada debido a muchos cambios provocados por las hormonas se siente rara en muchos momentos y esto está relacionado con el nivel emocional.

Hay  que darle la posibilidad de intervenir en situaciones que pueden ser de riesgo durante esta etapa. Actuamos para la prevención de problemas tanto a nivel conductual y emocional. Una mujer embarazada tiene diferentes episodios de estados de ánimo. Si esta se siente respaldada por su pareja y familia todo puede ir mejor, pero si no es así la embarazada puede alcanzar la ansiedad o depresión. Si una mujer embarazada se siente demasiado mal durante la gestación tiene que ser tratada por un terapeuta especializada en depresión perinatal o postparto .

Durante el embarazo y el primer año del niño se establecen las estructuras neurológicas más fundamentales. Todo esto está basado en la genética compuesta por el padre y la madre, por condiciones externas y por experiencias que llegan al neonato a través de la madre. El neonato forma parte de la madre y va recibiendo mensajes. En esta comunicación química se codifican experiencias y emocionales vitales que irán esculpiéndose las bases neurológicas del bebé.

Hay estudios que dicen que la depresión , el estrés o ansiedad en el embarazo tiene efectos negativos para el bebé. Este cuando nazca podrá tener menos desarrollo motor, hasta incluso desórdenes a nivel conductivos.

Uno de los factores principales de protección para el bebé es el establecimiento de una gran vínculo emocional madre e hijo que ampara en la madre una habilidad para responder a las necesidades de su hijo. Estas relaciones pueden verse afectados por obstáculos emocionales y de salud psíquica de la madre. Desde luego ser padres es un suceso vital que abre un espacio donde hay cambios muy importantes en todos los niveles: familiar, emocional, pareja...

La psicología perinatal apunta la importancia que tiene la salud de la madre y del bebé  durante el embarazo, parto, post parto y en la propia crianza. No podemos dejar de largo a una embarazada cuando tiene estrés o depresión, pues sufre mucho y nunca  no debemos de tenerla en cuenta pensando que es un proceso normal. La depresión perinatal la sufren más mujeres de las que pensamos e incluso si se sufre por su vida el psiquiatra puede mandarle un tratamientos siempre que la no haga daño al bebé y que los riesgos de la madre sean mucho mayores. Esto sería otro tema a tratar.

Si estás embarazada y te sientes mal no dudes en ponerte en contacto conmigo para poderte ayudar en este proceso ¡no estás sola!